viernes, 15 de agosto de 2014

El santo

Es una reflexión extraña viniendo de mí, atea de necesidad. Pero hoy es mi santo. Y creo que me gusta más que mi cumpleaños. Sales más impune.
Y lo que es mejor es que las personas lejanas te felicitan. Eso es. Es el día de las personas lejanas. Podría hacer un listado maravilloso de las personas que me han llamado y mensajeado hoy, incongruente, delicioso. Personas todas que ignoran mi cumpleaños. Algunas saben que soy atea, otras lo son ellas mismas. Pero han levantado el teléfono en un ejercicio de generosidad del cual yo soy absolutamente incapaz. Primos de exnovios, amigos de mis padres, hijos de amigos, excompañeros/as de trabajo, mi sobrina que casi se llama como yo y mis amigas que tienen hijas que se llaman exactamente igual.
No es un nombre difícil. Aquí se dice Jordis, Maries i asses, a totes les cases (Jordis, Marías y asnos, en todas las casas). Pero da gustito que te incluyan en sus listas de felicitaciones.
No celebro nada. Según mi historiador de cabecera en estas cuestiones, J.A. Pagola, María fue una multípara -siendo Jesús el tercero o cuarto- que se avergonzó de las locuras de su hijo desde que a los veinte conociera la revelación de manos de Juan Bautista. Y antes tampoco estaba muy contenta. Así que a Santa María, mujer que se relaciona con palomas y cuya dermis es tan sospechosamente clara entre hebreos y cuyo vestido tiene al menos tres capas y todas volátiles, no, no la celebro mucho.

Hoy ha sido un día de mierda. No, en serio, de mierda, muy malas noticias. Afortunadamente era mi santo e inconcebiblemente hay personas que no te ven en años y a las que cuesta tan poco levantar el auricular y levantarte el día en un solo gesto. Voy a ser más así. Si os llamo de pronto no pongáis voz incómoda o colgaré. Lo juro, lo hago.

Au. Feliz santo a las Marías del mundo!

Pongo “Santa María” en Google y me sale esto.
Cómo me conoces, ladrón.

viernes, 25 de julio de 2014

Lo que hay en tu nombre

Emma Nivale se encontró de nuevo, de nuevo, con aquel cuerpo atlético, moreno de sol, rubio hasta la nuca. Que era pero no era. Tuvo que ralentizar el paso para caminar tras él un poco más. Tuvo que hacer un esfuerzo por no llevarse las manos al pecho cuando él se giró un poco y -desde luego- vió su perilla rubia sólo en la barbilla. Se adelantó y caminó a su lado, él se dejó hacer, ninguno de los dos cambió el ritmo y de pronto. Todo era caminar juntos de nuevo, rozándose las manos bajo las arcadas de aquel pueblo donde quedaban para tomar cocacolas y creer que tenían a Kronos en nómina.
Santos la esperaba a la puerta del bufete y se preguntó por qué venía acompañada a firmar el divorcio. Caminaron juntos hasta el cruce. En el último momento sus caminos se separaron.
En el último momento. Sus caminos se separaron.


Emma y Santos fueron a comer para celebrar un adiós bien llevado. En la terraza del hindú, aunque empezara a abrasar el sol, ella se lo explicaba.
Creo que quiere volver. No sé qué quiere.
Y ahora de frente, aproximándose de frente y sentándose en la terraza de la cervecería.
Santos, es él. No sé qué quiere.
Volver no, Emma. Está muerto.

Emma Nivale había visto el vídeo del Zambeze unas cien veces. Había visto las fotos y la nota que le envió su madre cien veces más. Hasta reducirlo sólo a un nombre. Su nombre.
Lo buscaba en la red y ya no había fotos. Con el tiempo sólo quedaba un registro escaso, un nada, muy poco. Ya casi no era ni un nombre él.
Él.
Que fue un centro y casi un beso cuando aún debía decidir entre su novia y ella y que la dejó esperando en el río el día que habían quedado para decirle que.
Emma que veía pasar el tiempo frente al río y cómo su vestido se arrugaba un poco y cómo se soltaban algunos mechones de su coleta. Emma que preguntó a alguien que pasaba por allí, a alguien que no sabía, que creía que era un nombre.


- ¿Ya han llegado los vascos?
De pronto,
- Sí, me los he cruzado. ¿Sabes lo del vasco ese?
todos los días de mi vida
- Qué.
se transformaron en una enorme garra de acero
- Ese que se ha matado.
que me rompió el pecho de un golpe
- Quién.
y apretó mi corazón 
- Ese rubio, Igor.
hasta pararlo.




Emma contaba las veces que se lo había encontrado en otras personas, una morfología poco común, hombres idénticos. Aquella vez bajando de Polloe, justo en el puente de María Cristina. Había ido a llevarle las margaritas de siempre con la nota de siempre.
Las blancas. Tiene un papel y un lápiz?
Les dejas mensajes a los muertos?
Es que tengo algo que decirle.
Emma Nivale escribía en lápiz para que no se lo llevara la lluvia persistente, fina, de San Sebastián.

DEBÍ HABLARTE DEL MAR. Y SÓLO ME SALIÓ ESPUMA.

Y ahí había un vuelco voraz y una maldición, una patada al timón y un sonido de trueno y nunca hubo, nunca, algo parecido a un adiós. Había mucha derrota, algo de esperanza porque él entendiera. Que ella debió decirle. Y lo dejó para luego. Algún vuelve. Casi ningún, de verdad, ningún adiós en lo que escribía mientras la mujer de las flores, extrañamente otra cada vez, sacudía la cabeza y pensaba tarde. Tarde le dices. Ya no te oye.

Emma Nivale sonreía mientras metía la nota y sólo a veces reventaba de dolor ante aquella tumba con vistas. Era dolor o podía ser rabia. Nunca sabía como nunca supo.

Aquella vez se lo cruzó en el puente. Tantas otras en otros lugares. En la playa, en el chiringuito justo antes de. Se había instalado con su familia en el sofá de al lado y Emma hacía como que leía pero detrás de las gafas de sol alguna visión borrosa y muchos vuelve. Volvió en cierto modo. Esa misma tarde en ese mismo lugar, alguien la besó bonito. El rubio de al lado miraba.

Y Emma Nivale, que no cree en las coincidencias, asume que él no quiere morir. Y que, de algún modo, patrocina, regala, compensa lo que pudo haber sido junto al río si no hubiera faltado un día en su vida. Un. Día. Y su presencia quiere que ella hable del mar cuando se debe hablar del mar.
Porque un bofetón es asumible. El resto no.


Emma Nivale no sabe cómo escribir algo así sin desangrarse. Si crees que lo puedes hacer tú, hazlo. Se llamaba Igor. Y era hermoso.






And maybe I’ll find out
a way to make it back someday
to watch you, to guide you
through the darkest of your days.
If a greater wave shall fall,
and fall upon us all,
Then I hope there’s someone out there
who can bring me back to you.

lunes, 14 de julio de 2014

Footpaths

A penas asomaban las primeras colinas de Oxfordshire, quizá un poco antes, pero inevitable como una sacudida, acudía a mí la sensación del padre.
En esos momentos sé que me estará esperando con el coche que me gusta, que habrá dejado preparado algo para comer y que iremos a pasear aunque llueva.
Y atravesando campos encontraremos abadías destruídas y él dejará que yo le cuente tanto sobre el románico tardío, dejará que le hable de capiteles, muros, vueltas, me acompañará al cementerio y a orillas del río como si yo pudiera presentárselo todo por primera vez. Recorreremos el canal y seremos silenciosos contempladores de ciervos.
Y al día siguiente iremos a devorar Oxford. Entonces yo me quedaré callada cuando lo reconozcan en el patio de los colleges y nos dejen pasar. Y, en vez de llevarme a las clases, deje que me pasee por el claustro y otra vez pondrá su mejor cara al escucharme por enésima vez hablar de la distribución, de la planta, de cualquier cosa estúpida que me arda dentro. Cuando él. Quizá el mejor filólogo de inglés medieval del mundo. Ya lo sabe todo.
Pero es un padre. Sonríe y encadena mi brazo al suyo como dos eslabones perfectos.
- Deberías haber estudiado aquí.
Él me ve más hermosa de lo que soy, más inteligente, conmigo no tiene criterio ni yo con él.
Es sólo que a veces, oh, wait, sabemos que somos sólo un maestro y una estúpida. Un padre y una hija atravesando los vallados de Oxfordshire y encontrando la ruta más larga sólo para hablar. Hablar, hablar e imaginarnos cómo hubiera sido todo si.


Marnie: Y ya está?
Maria: A qué te refieres?
Marnie: A esta entrada! Eso es todo? Acabamos de ver cómo la gente viene aquí a leer a Rizo el erizo y a Lady Gaga y tú te quedas en bucólicos paseos con tu padre muerto? Pasa algo más a parte de la silenciosa observación de ciervos y el mano a mano artístico-sabioncillo?
Maria: No está muerto.
Marnie: Yo os mataría a los dos. Ahora.
Maria: Bueno, déjame pensar. En una librería me dio un retortijón que ni cuando la gastro vietnamita. Algo así?
Marnie: Después te cepillaste al dependiente?
Maria: Mmmmmmmno...
Marnie: Pues post a la basura! A la basura! O te pones a golfear y contarlo -hombres, mujeres, plantígrados- o los 15 seguidores que tenemos van a morir. Como tu padre.
Maria: No, que no está muer...
Marnie: Como tu padre!

Entiendo los motivos marketingueros de Marnie. Y puede que nos hayamos sumergido en el bucolismo con esta entrada, no digo que no. Voy a hacer algo más acorde con...

Conmigo. Qué, no os gusta la profundidad? Pues no tenemos edad de prostituir el blog! No gusta la forma, no?  Con todos ustedes y rescatándolo de este invierno reciente...

Tac. Tactac.
Desde lo innecesario, la duda, desde lo de siempre y mis súplicas veladas. Desde la noche, las horas en las que tanto aconsejé que nunca, nunca, porque al ponerse el sol algo cambia y nunca, nunca debemos escribir. Y cuando digo somos nosotros ojalá fueramos nosotros. Desde el ácido que deja en la boca al incesante pensar en metales, todo trae la familiaridad de una locura antigua. Desde un lugar sorpresivamente cubierto por la nieve. Desde un móvil, traición reparable porque a estas horas siempre, siempre pienso en lápiz. Pero quizá perderse un poco sea encontrarse un poco con la versión limpia de uno, de una, de quien suscribe. Limpia de acumulaciones, Diógenes de formas, de modas, de espectros que nos quisieron y, por supuesto, nos cambiaron. Y cuando hablo en plural ojalá no se me notara que no hablo sinó de mi propia reverberación metálica en noches en que lo caminaría todo. Lo escupiría todo. Todo ardería en mí. Y estamos deseando herirte un poco por compensación. Un poco porque ya no sabemos qué tengo entre manos. Y afuera continúa el tactac tac de la nieve que se cree tan sigilosa, la estúpida.

viernes, 11 de julio de 2014

Recuperando a Cortázar

He regalado mi edición coleccionista de Rayuela de 1965.
Trato de recuperarme con mantras new-age tipo "Cuando llega estamos agradecidos, cuando se va lo dejamos ir" y otras cosas peores que incluyen cosas que si vuelven a ti noséqué y si no, nosécuantos, llantos por haber perdido el sol que no te dejan ver algo, árboles que tapan cosas y sólo me falta leer a Albert Espinosa para pegarme un tiro.

Sé que vive en un sitio mejor, sin sus amigos de la Biblioteca Cortázar, gente de su edad, pero seguro que rodeado de buenos libros sobre viajes y un Kindle que sabe un montón de historias.

Debemos deshacernos de las cosas que comprometen tanto nuestros sentimientos! Sí! Hay que entrenar la frustración! Y regalar, como los japoneses, que parecen una raza feliz! Y han inventado el harakiri. Y a veces quieren morir! Como yo ahora!

Bueno, que necesitaba una reunión urgente con Cortázar para explicárselo. Sí, creo que hablo con él, qué, qué pasa, mucha gente habla con Dios, al menos Cortázar existe. Total, que ha entendido perfectamente que le regalara semejante edición a alguien a quien es posible que ni le guste porque nunca lo ha leído. Lo ha entendido.
- Sos hestúpida, querida.
Pero yo creo que he hecho el bien. El Muy bien. Porque me apetecía tanto que no lo dudé.

Quieres descubrir a Cortázar escribiendo (si se puede llamar escribir a lo que hacía este hombre)? No empieces por Rayuela, mejor Bestiario, Lucas, cronopios y famas, cuentos cortos, Los premios.
Quieres... oírlo? Hay infinidad de audios de Él leyendo capítulos, entrevistas, vídeos.
Conozco su voz perfecta, lo cual aumenta exponencialmente mi paranoia dialéctica.

Ahí va el capítulo 68 de Rayuela, justo donde dejé la dedicatoria. En un papel doblado. No soy tan zorra. Decía. Algo así como. Ve.


jueves, 10 de julio de 2014

Gadget revelador

He instalado un gadget en el mismo lugar que se acaba de instalar el diario el País, ahí a la derecha, y que me informa muy amablemente de las entradas que más os gustan.
Bueno. La de Platón, os interesa la filosofía y eso siempre está bonito. La de Rizo el erizo ya ni me sorprende porque está en el top 3 desde que nació. Misterio insondable. Y por último la deconstrucción del portal de Belén, verdades históricas como puños.

Pero es que llevamos siete -siete!- años dándole al teclado con más/menos resaca y no nos apecíais el esfuerzo ni ahí os den.

Así que vamos a hinchar este ego grupal y a destacar nuestras entradas favoritas.

Bueno, ya las tenemos. Y nos parece bien concluir que antes escribíamos mejor. Y que la gente comentaba. Y leía blogs. Muerte al Facebook.

ERNESTO:
. De redecillas, Juegos Florales y otras formas de lo mismo (Muy destacada!)
. Elegancia moral
. Lealtad es un grado
Bonus track: Avisaos quedáis


MARNIE:
. Abrázame, tonto (Destacada!)
. Buenos propósitos
. Estáis muertos
Bonus track: Echar un clavo


MARIA:
. Heroínas
. De las tardes
. Con tacto
Bonus track destacado: Do you love me (now that I can dance?)

Grupalmente nos gusta mucho Cientos de pequeños corazones. Está en esta página, nos ahorráis el currazo de hacer un enlace, verdad? Mirad qué hora es para estos tres tistres triguers, tarde, pronto, de cualquier modo, invierno austral.

Venga, leed algo que nos gusta y dejad de joder con Rizo el erizo.

A posteriori: Oh, venga ya! Colgamos un post sobre Lady Gaga que habíamos guardado sólo para ver qué pasaba. Pues ahí está! En el segundo lugar del ranking! Azotadnos...


sábado, 10 de mayo de 2014

NO SOY YO, ESTÚPIDO.

Hay algo sucio detrás de las fotos con personas famosas. Siempre hay algo forzado, algo robado, algo ligeramente molesto.

Por qué no dejamos a esas personas tranquilas?

Me lo pregunto de verdad. Por qué las revistas? Por qué a la gente le interesa tanto la vida privada de su actriz favorita? No debería interesarles cómo actúa? Habéis estado en la web de el Mundo? Parece el Cuore.

Para qué quieres una foto? No sé, a lo mejor soy yo.

No hace tanto, una persona famosa era aquella que destacaba por sus conocimientos, su valor, en fin, sus méritos sobresalientes. Qué valor tenía un reportaje sobre Marie Curie en la playa lleno de Aaaargs! señalando su celulitis? A quién mierda le interesaba el noviómetro de Graham Bell? Era Velázquez fiel a su diseñador de calzones? Muy raro todo.


No sé.

O igual soy yo.

Que me voy a dejar los ahorros.

En intentar que no nos vayamos todos a la mierda.

Y saquemos algo bueno de tanta curiosidad y tiempo libre.


Voy a intentar mover el foco hacia lo que de verdad debería interesarnos.
¿Quién decide lo que REALMENTE interesa?

En este caso yo.

Es mi proyecto.




No me diréis que eso de ahí arriba no parece medio árbol. O una nave espacial. Bueno, como sea. Ahí vamos.




sábado, 3 de mayo de 2014

Sebastián conoce gente.

- Háblame de ti.
S- Mi padre era alcohólico, nos criamos en un parking de caravanas.
- En Tomelloso.
S- Sí.
- Mentira.
S- Mentira.




- Háblame de ti.
S- Mi padre era militar, un hombre muy severo.
- Legionario.
S- Marine!
- No.
S- No? No.



- Háblame de ti.
S- Mi madre se llamaba Sarah, se juntaba con cualquiera que pudiera enseñarme algo.
- Sarah... Connor?
S- Sí!
- No.
S- No.




- Háblame de ti.
S- Era un día caluroso, él nos ordenó un Código Rojo y...
- Basta.
S- Perdón.
- Da igual, cómo acabó?
S- Es mentira.
- Lo sabía!




- Muy bien, Marnie. Qué lección hemos aprendido de Sebastián.
- Que TI no lleva tilde! Oye, tú nunca pones interrogantes.
- No, muy poco.


viernes, 28 de marzo de 2014

Cientos de pequeños corazones

Te imaginas que nuestros corazones. Se pudieran oír.
Que cada cual sonara ligeramente diferente como suena nuestra voz.
Y al acercarte a alguien reconocieras un latido. ¿Estás ahí? Oigo tu corazón.
Y de pronto te sincronizas con alguien. Y de pronto alguien se acelera al acercarse a ti.
Y al darte un abrazo, y al quedar abrazados, pudieras concentrarte en ese sonido.
Te imaginas el corazón de tu madre. Te imaginas el latir cansado de la gente mayor y el coro batiente de un patio de escuela. Te imaginas el reposado sonido de tu amor durmiendo a tu lado. Pum. Pum. Todo está bien.
El latir del enemigo, el acelerado redoble de quien va a robar una vida y a crear un silencio atroz. El primer sonido en tus hijos que ya será para siempre. Tu perro al acercarse corriendo a ti. Pum pum. El contacto, el roce con ese alguien y las manos sobre el pecho para amortiguar lo que ya sabe. La persona que no conoces y con quien compartes el ascensor ahora. Puedes oír su corazón. Puedes dejar la mente en blanco y escuchar su corazón unos instantes. No sabes su nombre. Pero sabes cuánto existe.
Tu corazón, ese sonido que sólo eres tú y que te confirma aquí y que es un ahora. Y al sumergirte en el mar, se une a cientos de pequeños corazones lejanos.
Te imaginas que de pronto. Se dejasen de oir.
Sería insoportable.


Y, sin darte cuenta, tu respiración se ha sincronizado con el latir de este texto.
Algo es algo.
Estamos salvados.





miércoles, 5 de marzo de 2014

Príncipes ignotos, poned la jeta.

M: Vale, lo dijimos, vamos a desquiciarnos y a darle lo suyo a Puccini. ¡A Puccini! ¡que no puede defenderse! Porque como pudiera, en fin, esto es un BANCO DE PRUEBAS y un BAR ADENTRO y seguramente una cagada, pero nos hemos despertau rumbosos. No odiáis un poco a los grupos de tres que ponen tantas exclamaciones?
- Nos gustan!
Magnífico entonces, vamos. Yo sólo me encargaba de la introducción. Con todos ustedes (Con TODOS! qué soberbia da la ignorancia): Marnie y Ernesto! Sí! Donde M es de Maria, E de Ernesto y donde dice Marnie, es ella!

E: Sólo Ernesto. Marnie de momento dice nonono, no me jodáis a estas horas de la madrugada.
Entendéis de qué os hablo si os digo vamos a ver qué quiere decirnos el Nessun dorma, no?
Vamos a poner un vídeo aquí, que no sé cómo vais de melomanía, gente mierda.



Vale, aquí Pavarotti en el papel de príncipe. Os habréis dado cuenta de que dice esto (de ópera mal pero de italiano bien, eh jodidos?):

Il principe ignoto
Nessun dorma! Nessun dorma!
Tu pure, o Principessa,
Nella tua fredda stanza
Guardi le stelle
Che tremano d'amore e di speranza.
Ma il mio mistero è chiuso in me,
Il nome mio nessun saprà!, no, no
Sulla tua bocca lo dirò!...
     Quando la luce splenderà,
     Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
Che ti fa mia!...
Voci di donne
Il nome suo nessun saprà...
E noi dovremo, ahimè, morir, morir!...
Il principe ignoto
Dilegua, o notte!... Tramontate, stelle! Tramontate, stelle!...
All'alba vincerò!
vincerò! vincerò!

M: Ernesto, a mí ahora me da pereza. Esto es muy bonito.
E: Eso lo sabíamos antes de empezar, dijimos si quieres chuletas no te enamores del cordero o alguna mierda así.
M: Yo me desmarco con lágrimas de emoción, no sé tú.

E: Entendido. Es un príncipe -Calaf- que reta a una princesa muy mala -Turandot- a averiguar su nombre antes del alba (bueno, como ese otro del cuento) y si no lo hace, se casa con él. Si lo hace, él muere. En esta escena él está muy arriba. Y a la mierda, yo con gente como vosotras dos no trabajo más.
M: Eso no ha sido muy destructivo, aquí hay conceptos que telita con Puccin...
E: ¡A la mierda!


Y así concluye otro bonito Banco de pruebas, con Ernesto enfadado, Marnie gestionando su resaca, servidora sintiéndose culpable por ser tan sensible a la belleza y el príncipe crecido aunque ignoto a estas alturas del verano austral.


Marnie: Eso del final es un Do de pecho o un do5 sobreagudo, según quén te lo cuente. Voy a resarcirme de mi penosa de intervención colgando la aria de los 9 do de pecho, Pour mon âme, Juan Diego Flórez. 





Gracias, Marnie, a veces parece que no estás y justo ahí, pum, aportas algo relevante o alguna mierda que se te ocurre y que cierra muy bien. 
Al tema. Hemos escrito 4 veces MIERDA en una entrada dedicada a la ópera, una de ellas refiriéndonos al amable público al que también llamamos jodido. Y luego que no entendemos por qué no somos decisivos en la blogsfera. Nenes... Así no, eh? Así. No.

domingo, 2 de marzo de 2014

Aquí, perdiendo el tiempo.

Sin entrar mucho en detalles os diré que llego a casa a las 10 de la mañana, salí ayer a las 7:30 am, lo que nos arroja la bonita cifra de unas 28 horas sin dormir. Por motivos laborales, no soy Marnie en una de sus apoteosis jägerianas. En estos momentos, al menos.
Me llama una amiga.
- ¿Qué vas a hacer hoy?
- Em. Nada. Sofá, libro, peli, siesta, ya sabes.
- ¡Pero tía! ¿Tú has visto qué día y qué nieve? Vamos a esquiar, muévete.
- No puedo pensar, hacerme un té está resultando harto complejo, imagínate esquiar. Si quieres mañ...
- ¡Vale! Te vas a quedar en casa perdiendo el tiempo, no?

A ver. Ansios@s de mierda, fanátic@s de la acción física, mamones y mamonas tocapelotas que creéis que el tiempo sólo puntúa si lo llenáis de espacios abiertos: Que os jodan!
No cabe en la cabeza de la gente que se puede encontrar un enorme placer estando en el sofá con tu libro, tu gato, tu mantita. O merodeando por casa, joder, pago por esta casa, tendré que aprovecharla! Da igual si he dormido o no, hay días que me apetece el recogimiento.
- Qué vas a hacer hoy?
- Ni una mierda.
Me refiero a ni una mierda dentro de sus estándares. Y no es tiempo perdido, son momentos ganados para escribir, para sentarme en la terraza y redecorar la casa con la mente, para pensar en gente que me gusta, para canturrear bajito por los pasillos y hasta para aporrear el cajón flamenco decididamente mal. A veces tengo que estudiar, a veces me apetece silbar éxitos de los ochenta, yo qué sé.
Me cago en el concepto “quedarse en casa sin hacer nada”. Yo hago un montón de cosas!

La naturaleza está ahí, en la puerta. Entiendo que si trabajáis de lunes a viernes en una ciudad, el fin de semana os parezca algo muy loco y queráis petarla, pero la realidad laboral de algunas personas es otra. Dejadnos en paz. Id a sacudir monjes tibetanos con vuestros gritos perversos.
- ¡Eh, monjes! Levantad el culo, lleváis to’l puto día sentaos, vamos a hacer algo divertido, no?

Yo viajo. Un montón. Pero parece ser que hasta eso hago mal.
- ¿Has estado en París?
- De ahí vengo. (No, no es un juego de palabras, no estoy para brillanteces, me perdonáis)
- ¡¿Has subido a la Tour Eiffel?!
- Ni me he acercau.
- ¡Pero coño!
Pues así siempre. Parece ser que hay un estricto código de diversión aprobado por la OMS y que yo desconozco. Porque callejear por les quartiers empapándote de ciudad se considera una pérdida de tiempo.

Yo hago deporte. Un mont... Bastante. Algo. Depende de la escala. Pero eso tampoco lo hago bien.
- Han acabado las obras del refugio de X, ¿vamos?
- Estuve ayer. Muy bonito.
- ¡Anda que avisas!
- Trabajabas.
- ¡Anda que avisas!
- Pero si tú...
- ¡Podrías avisar!
- Cuidado, vamos a entrar en un bucle del que sólo se sale a hostias.

Ir sola a los sitios tampoco entra en los planes estandarizados de la OMS.

- ¿Has hecho el Camino de Santiago?
- Hace unos años.
- ¿Con los del club?
- Sola, nadie tenía esas fechas libr...
- ¡¿Sola?! ¿Y con quién hablabas?
- No, en realidad el primer día ya me hice un grupo y siempr..
- ¡¿Sola?!
- No, te decía que conocí a unos vascos y una madrileña y una familia de Brasil y un coreano, éramos ocho y lo pasamos genial y seguimos todos en contac...
- ¿Pero dices sin los del club?
- Te voy a contar algo sobre cierto bucle.

No os hagáis una mala imagen. Tengo un huevo de amig@s que me conocen, me toleran y me quieren como soy. A veces son de fuera, voy a sus casas, me entregan unas llaves y jamás me dicen qué hay que ver en esa ciudad. Los quiero por eso. Y mis amigas de toda la puta vida a las que jamás se les ocurriría llamarme después de un día como el de ayer aunque haga un día como el de hoy.

¡Pero siempre hay tocapelotas frenétic@s de actividad que venga, venga, mueve el culo, sal y haz algo, qué haces en casa, planchar?, te paso a buscar en diez minutos y vamos a...

Estoy agotada... Buenas noches.

NUNCA EL TIEMPO ES PERDIDO
Manolo García
Temazo

Por cierto ¿alguien lee estas cosas? O estoy aquí jodida de sueño perdiendo el tiempo?

jueves, 20 de febrero de 2014

También el mar.

No pienso ensuciar un título así con una mierda de historia.

Tampoco el mar.

No voy a insultar a una historia tan llena de llamaradas, ruido, hierro, tan harta de destino y tan sedienta de luz con semejante título de mierda.

sábado, 15 de febrero de 2014

Entrecomillado oral. Nos jode.


En Canturreando nos deja perplejos el entrecomillado oral. Somos asíN. También la gente que habla de si misma en tercera del singular. Atónitos. No como yo ahora, que utilizo el nosotros porque somos tres. Esto no es un jodido plural mayestático de esos que se hinchan a usar en política y que los matarías, bueno, yo, vosotros podéis amar el plural mayestático. Pero no es. Dejémoslo claro desde ya. 
Maria, Ernesto y Marnie, entonces, escuchando en la radio:
- … al final, los afectados, entre comillas, somos nosotros.

Rápidamente iniciamos una entrevista imaginaria de esas que nos molan.
- Alto, alto, alto. Entre comillas por qué. Sois los afectados o no sois los afectados?
- Sí, pero…
- Lo sois o no? Os ha afectado a vosotros y no a la otra parte? Sois la parte afecta?
- Sí! Pero quería darle un toque como de suspense.
- Pues deja un silencio teatral y enfatiza la efe, joder. Entre comillas. Queda feísimo.
- Me puedo ir?

Pero Ernesto quiere saber más.
- Dime algo. Cuando dices entre comillas alzas los dedillos índice y corazón de ambas manos y los flexionas un par de veces?
- Pues… Sí, la verdad. Para dar a entender…
- Para dar a entender nada! Qué rabia! Cuando dices voy a mear, verdad que no te sacas la chorr…

Ernesto quiere saber demasiado. A Marnie en realidad le da igual, pero alguien tiene que sacar algo en claro de esta entrevista.
- Tienes algo más que decir?
- Me dejas irme?
- Si ahora te dijera puedes irte entre comillas, qué interpretarías?
- Que me das permiso para echarme un cues…

Conclusión: Nos da mucha grima esa mierda del entrecomillas, pero ahí el chaval ha tenido razón. Marnie está contenta, yo sigo enfadada y Ernesto se pasea agitando los dedillos y poniendo ejemplos sucios. Otro bonito BANCO DE PRUEBAS concluido.

- Hostiasss, no le hemos preguntado si habla de si mismo en tercera persona.
- Es que no estamos atentos, equipo. Si digo equipo entre comillas queda claro que os considero un equipo de soplap…
- Queda.
- Al final me va a molar, mira qué os digo.



 Comillas, Cantabria. Cuna de la expresion y fuente del problema. Espero que la UNESCO os retire lo de Patrimonio de la Humanidad.
- No, si no son Patri...
- Que se lo quiten! Joder con la historiadora!


viernes, 14 de febrero de 2014

San Valentín de nuevo. Y no aprendemos.

¡El amor romántico nos está jodiendo la vida!
No hay otra forma de empezar. Llevo todo el día empachándome de globitos, corazoncitos, citas escritas por anormales, pogüerpoints con música mierder y gente con bolsitas llenas de amor del bueno.
Como ya expliqué en su día y para que veáis que esto no es fruto turbio del desamor reciente, hace tiempo que me cago en el concepto. AQUÍ explico la verdadera historia de San Valentín. Por si queréis.

Pues bien, os expongo que manejo una teoría basada en dos conceptos. Y que con ella aspiro a la calma. ¿A la felicidad no? No, la calma es la forma más sana de felicidad para servidora.

CONCEPTO LEASING
O lo que viene a ser alquiler con derecho a compra.
Conoces a un ser (en Canturreando nos da igual un ficus que una embotelladora de ron austríaca, te lo pasamos todo), te enamoras, estáis un tiempito dando lo mejor de vos, sois una pareja y dejáis el corazón en automático. Pasado un tiempo evalúas, no jodas, es inevitable. Tres posibles conclusiones.
. Estoy bien. Compro.
. Estoy mal. Huyo hacia adelante porque me da mucho miedito el estar sol@ y el qué dirán. El otro ser tampoco se pronuncia. Otro año de leasing.
. Preveo que en breve voy a estar mal. Nos devolvemos. Chimpún. Sin estucar las paredes de sangre. Ha sido precioso y a usted yo lo encontré en la calle.

Esta última opción genera controversia y miradas de desprecio entre los fieles seguidores del LAS, Luchar, Aguantar y Sufrir por amor. Y yo no visualizo que tengas que sufrir por nadie más que tu familia consanguínea y tus amistades próximas. Sufrir es... lo contrario al amor. Y no hablo de que cuando se acaba el enamoramiento se acabó lo divertido y me niego a sufrir. Es que no se debe sufrir. Has tenido un tiempo para evaluar cómo es tu vida con esa persona, es mejor que sol@? Es peor? Me da igual si evalúas a los seis meses o a los seis años. El concepto leasing es NO AFERRARSE a lo que ya ves que no. Esa mierda del amor romántico estaba muy bien cuando había que vender el concepto familia o las criaturas habidas en la pareja morían. Ahora ya no muere nadie si dos personas se despiden con amor y respeto, cojones!

COROLARIO SARAH CONNOR
En el que John Connor dice “Mi madre se iba a vivir con cualquiera de quien pudiera aprender algo”
Que sin llegar a esos extremos y fusionándolo con el concepto Leasing, nos da que de todo el mundo podemos aprender algo. Y así enfocada, la vida se transforma en un bonito aprovechar lo que podamos aprender de ese ser (ficus poco, austríaca más), entregar lo que sepamos y a otra cosa mariposa. Imagino que hay gente de quien aprendes toda la vida. Me lo han contado.

Al final, y rompiendo una lanza por quienes de vosotros hayáis encontrado una vida compartida equilibrada, SÓLO NOS QUEDAMOS CERCA DE QUIEN NOS DEJA IR LEJOS. En tantos sentidos como queráis darle. AQUÍ lo explico mejor y cortito. Disfrutadlo.

Y el sexo, por favor, el sexo. Si la otra persona piel con piel es el medio y no el fin, la estáis cagando bien. Si no sois capaces de la ternura y la rabia, estáis dando la mitad. Y aunque os convenza el método Leasing y yo jure que lo tengo muy testado y que soy Sarah Connor, nunca he dado la mitad. Si comprometes el amor de alguien, dáselo todo hasta el último día, tu lealtad, tu paciencia, tu calma, tu sonrisa, tu admiración sincera. Porque no sabes hasta cuándo.

Seguid disfrutando de San Valentín de los cojones, amiguit@s.



Sarah y Kyle preveyendo un derecho a compra con mucho rollo.


Me cago en el amor, por cierto.

jueves, 6 de febrero de 2014

Barrio judío.

Fui a ella porque nunca me miraba raro. Porque en la decadencia de su local no había ni una sola posibilidad. Ni un brillo, ni un solo detalle que... Iba a ese salón de judíos porque cerraba tarde. Y todas las decisiones que se toman cuando ha caído el sol son precipitadas. Si quería precipitarme no había más lugar que ella.
- No has pedido hora.
- No hay nadie.
- Pero tienes que acostumbrarte. Traes cara de...
- Corta.
- No.
- Hasta la indecencia.
- Te puedo hacer una limpieza de chakras.
- En mis chakras se pueden comer sopas, Shoshana. Corta, por favor.
- Pasa a...
- En seco.
- Me lo veía venir. La he visto pasar por aquí alguna vez.
- Corta.
- La decisión estaba clara. Lleva esa melena.
- Corta.
- ¿Tú te has visto? estás flaca y pálida, quién va a querer...
- Vale, dame las tijeras, ya corto yo.
Shoshana me insultó con un suspiro. Prefería clavármelas a lo que le hice hacer la última vez.
- Bueno, te corto un poco.
- Apenas la conozco, ¿sabes?
- Yo la he visto pasar por aquí. Tiene una delgadez diferente a la tuya. Tú eres flaca, mi hija.
- Corta.
- Si yo fuera él tampoco...
- Acaba.
- Tampoco... ¡estas cosas que haces!
El papel de las paredes empezaba a desconcharse en algunos sitios.
Salí a la calle y me disgustó que no hiciera suficiente frío como para enfadarme.
En realidad todo iba mucho mejor.
Ya no había melena. No había nada. Ya me podía sentir igual por dentro y por fuera. Arrasada. Libre.