viernes, 21 de mayo de 2010

De las tardes.

Ángeles Peláez.


"... a veces nos íbamos al Patio de las Carretas a cenar, o a Tomatito. A veces nos derribábamos sedientos o salvajes y nos daban las dos sin nada más que el otro que llevarse a la boca. Maceta, escalón, lavadero. Hasta donde alcanza la razón estuvimos locos. Y canturreo de pasillo y palmas hasta el patio de los geranios -Mira qué entonao, mi amor- donde fingías desprecio, fastidiado mohín en tu boca perfecta. Siempre me hacía reír que quisieras llevarme más allá del flamenqueo con tus trajines extraños de fusiones que déjate, anda y vente, corazón. Y en la radio vieja reverberación de metales en las tórridas tardes de agosto, en horas de siesta en que nuestra mesita junto a la tapia ardía y hasta las margaritas se desmayaban un poco, felices y exhaustas. En horas en que tendíamos el colchoncillo de flores buscando la sombra, a veces limonada, a veces tempranillo, a veces sólo mirarnos hasta que uno se dormía. Y el otro respiraba en su cuello el calor de la tarde y el -tan tenue- azahar del naranjo chico."

4 comentarios:

Maria dijo...

El Sr. O me ha preguntado si es mío o de Ángeles. Por el entrecomillado, parece ser. Por si acaso, pues: que no, que el texto es mío. Entre comillas porque pertenece a un texto más amplio donde Sevilla se te ofrece entera y viva y dormidita de calor. O eso pretende. Pero en la línea canturrera de no enseñar más que lo púdico, seleccionamos fragmento.
A la Sra. Ángeles no la conozco, pero le respeto el copyright que está la SGAE muy jodida.
Aclarao.
Salud.

Maria dijo...

Por qué me lo preguntarán a mí en vez de colgar comentarios? con la ilusión que me hace? perrazos/as de los c... J y L se cuestionaban en qué momento y con quién, si...

Sirva, pues, de ahora en adelante la siguiente aclaración:

A veces, no muy a menudo pero sí aquí, hay que distinguir literatura de realidad.
Esto-es-ficción.
Nunca he estado en un patio de Sevilla. Bueno, en mi jodida mente sí, pero no cuenta.
No es más que un recuerdo futurible.

Aclarao.
Salud.

(si tengo que hacer un tercer comentario lo descuelgo, malditos seáis)

cantando al silencio dijo...

ME lo explicaste, lo releí con música de fondo y lo entendí. Gracias, tenías razón; simplemente genial.

Maria dijo...

Gracias a ti por estar ahí.