viernes, 26 de febrero de 2010

Mai y su minimundo.

Mai Aishu nunca deja de sorprenderme. Fotos, dibujos, pintura, cartas. Decora mi casa y mi vida con la sencillez envidiable de los genios humildes.
Ella es una de esas personas bonitas por fuera y por dentro. Sentada tranquila en el centro del huracán de su obra. Ajena a la turbulencia que nos barre a los demás.
Por eso y por muchas otras cosas la quiero.

Ayer arrojaba minimundos. Lugares perfectos donde vivir. Me quedo con este. Mar, montaña, una ciudad pequeña, un gran malecón. Un día soleado para siempre.


miércoles, 24 de febrero de 2010

Tu quoque, Gallardón?

Hoy he estado en una reunión literaria en un bar muy bonito. La gente se levantaba y leía sus escritos o cosas que les gustan. Todo muy interesante. Yo he aprovechado para seguir la línea Marnie y robar un periódico. Sí, qué. Ellos me han cobrado 2 euros por un agua con gas. Agua, elemento muy abundante, anhídrido carbónico, ni te cuento. Que digo yo que si les hubiera pedido agua con uranio, o iridio con xenón, gas noble donde los haya... Total, que voy a volver.
Pues al llegar a casa he reproducido el paraíso con mi diario robado, mi chino take away y la ilusión de esperar Muchachada Nui con el pijama puesto. Abrir el diario.

Y de pronto Gallardón.

Y aquí es donde me cago en dios. Gallardón, el simpático centro izquierda infiltrado. Amigo por enemigo de mi enemiga (soez se está poniendo la Aguirre!), amable militante por tradición pero de corazón rojillo. Cómo nos haces esto?! macarra! gilipollas! (Yo no me represento ni a mí, puedo insultar) Pues no se le ocurre...

El tema es así. Para conmemorar el 8 de marzo, día Internacional de la mujer, ha organizado un taller de costura sólo para ellas bajo el lema LAS MUJERES NO PIERDEN EL HILO. Sí, amiguitos/as, voy a volver a insultar, mediocre! payaso! y de nuevo, gilipollas! Pero eso no es todo, al finalizar se celebrará un concurso de postres. No, no puedes, sólo para chicas.


Anímate, mujer, que lo llevas en la sangre. Hazle un traje de general a tu marido que es el que manda.




Al principio me he reído. Luego me he enfadado. Luego me he vuelto a reír con el uranio. Pero ahora estoy enfadada.

IU ya se ha quejado por mí, arguyendo que estas actividades desprenden un tufo a Sección Femenina de la Falange que echa p'atrás. Y que sólo les queda nombrar un jurado compuesto por hombres, receptor pasivo de las bondades caseras de la esposa.

Coser es precioso. Cocinar postres también. Pero en el mundo al cual quiero traer una criatura algún día, necesito, alcalde de mierda, que lo sepan hacer unos y otras.

No creo en la ley de la paridad. Creo en la competencia. Un cargo público debe ser ocupado por la persona más preparada. Qué más dará de qué cojones de sexo sea. Extrapolando a la vida cotidiana, que cocine quien más mano tenga en una pareja. Estas asignaciones de rol me ponen violenta a estas alturas del siglo. Violenta, Gallardón!

Así que ya se me ha jodido la ternera con setas chinas. Que, por cierto y para pasmo y repugnancia de ese sucio personaje, me ha preparado un hombre.

De verdad, no lo entiendo. Queda en manos de Joaquín Reyes el levanterme el ánimo...


BIBLIOGRAFÍA AFÍN desde mi biblioteca vertical tan chula:
. cualquier libro de Luís Otero. La española cuando besa -P&J-, Mi mamá me mima -P&J- y He aquí la esclava del señor -Ediciones B-. Buenísimos.
. Celtiberia Show, de Luís Carandell. Sexismo patrio y otras perlas peninsulares.

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martes, 23 de febrero de 2010

Ciudad de mí.


Hay ciudades que vienen a ti. No estás en ellas, no eres viajero, paseante, admirador, no eres ajeno ni te abandona a la mera espectación. Hay ciudades. Que te permiten respirarlas. Y su bendita presencia. Tensa tus antebrazos y... Se te mete hasta el pecho y lo ocupa todo.

Nos detuvimos frente a la pérgola porque un grupo de personas estaban bailando.
- Mira. Como en China.
Apreté los diarios del domingo, ella se acomodó la bufanda y dio un sorbo tímido al café que traía en las manos. Nos detuvimos porque todo se detuvo. Y la gente bailaba swing y, al fondo, la fuente donde se hacían fotos los turistas, apenas restaba luz a ese momento en ese parque en esa ciudad que era mía de nuevo.
Ella sonreía, movía los pies y maldecía el no haber traído la estenopeica. Cada momento tenía su foto. Me afané no poco para alejarla de los circuitos y las postales, mentí, simulé perderme para poder perderme por fin. Y cada respiración era esa ciudad en mí.

Continuamos paseando por el parque. Ella veía lo que yo notaba, que algo. Amor. Dolor. Grandiosidad. Pérdida. Encuentro. Corría libre por mi mejilla. No dijo nada. Y yo no me avergoncé.

Volvimos a casa por una ruta nueva. Mis tacones inauguraban el camino con amable repiqueteo. Empezaba a llover. Pero no se quejó del paraguas y yo no aligeré el paso. Porque una vez en casa, asomada al balcón, iba a perder bajo la lluvia la línea del mar que ahora se me ofrecía. Se me regalaba. Ténue. Cada vez más lejana.

- Qué pena no haber bailado.

Pero yo sí había bailado. Llegó por la espalda y me tomó la mano. Subimos a la pérgola, nos mezclamos con todos. Sinatra nos cantaba y nosotros bailábamos como si nada más. Mirándonos a los ojos, respirándonos despacio. Reímos, giramos.
Hasta que la pieza acabó y, de la mano, me volvió a dejar a su lado. Y seguimos caminando.
Ella no dijo nada. Yo no me avergoncé.
Y aquel sentimiento eligió recorrerme antes de caer y mezclarse con la arena.
Y formar parte para siempre de la ciudad que hay en mí.


viernes, 19 de febrero de 2010

Abrázame, tonto!

En Canturreando nos declaramos fans del abrazo.
Besos, qué mierda es esa? Mejilla derecha, mejilla izquierda. Y, uy, somos amiguísimos. No, no, no. Si eres amiguísimo de alguien, abres los brazos en una rendición absoluta de la guardia y expones tu centro vital para pegarlo a otro.
Hay algo más bonito? Siendo muy primarios se reduce a eso, a arriesgar tu flanco más poderoso, el pecho. A exponer el único tiro seguro ante alguien. No solo te franqueo el paso sino que te aprieto contra él. Porque yo soy de las que aprietan en el abrazo. Y paso los brazos en diagonal, uno sobre el hombro, otro en las costillas, ven aquí de verdad, cohone.

Pero no todo el mundo es así de franqueable. Me da un ascazo cuando abrazas a alguien y se le quedan los brazos rígidos a los lados... J era así. Pero tras convivir un año con mi pesada persona, puedo decir que se ha convertido al abracismo. Ahora abraza que te cagas. Y le gusta!

Ernesto y yo no entendemos a las personas que rehuyen el contacto, nos parecen sospechosas, como los grandes alérgicos, los que no se echan azúcar en el café y los que les da grima dormir con calcetines. Pero los respetamos. Así que cuando alguien tensa todo su cuerpo al verte tan cerca, soltamos rápido. No somos tan cabrones.

Al empezar teatro nos hicieron un ejercicio muy revelador. Abrazaos. Y abrazabas a un desconocido compañero. No es creíble, repetid! Abrazabas más fuerte. Que no era creíble. Coño, por qué? Porque nuestras pelvis no se tocaban. Fijaos para la próxima, las personas que se tienen confianza se abrazan de pies a cabeza. Expones el cuerpo entero. Qué bonito, joer.

Vivan los abrazos! vivan las pelvis! si queréis joderme el día dejad los brazos a los lados!


Vamos con el PRACTICUM:


Claro ejemplo de dos animales recelando el uno del otro.


Buen intento, pero no.
Se ve claramente que el tigre no tiene confianza.




Esto ya es otra cosa, señor mío.

jueves, 18 de febrero de 2010

Otra entrada tipo twitter para comunicar que Canturreando se mea en sí mismo y se harta de vivir en un tango, se autoelimina las entradas de qué pena me doy por tener que escribir y vuelve a la vías que les son propias. A saber,
. canturrear bajito como cuando estás estúpidamente contentito
. pública denuncia de las barbaridades ajenas y propias
. línea hostil contra Rouco y allegados
. pública adoración de pelirrojos que lo merezcan y aplauso a cada levantamiento de ceja que haga el Norton
. musiqueo afín y buenrrollero
. crítica de guiones, diálogos y letras de canciones que desde aquí nos parece que no debieran existir


Voy a echar a alguien de menos. Pero lo echaré de menos haciendo cosas que me diviertan, o sea, tocando palmas.

Rouco, Aguirre, Britney, dadme el tono.

sábado, 13 de febrero de 2010

Happy Valentine's.



Se acerca San Valentín. Y si bien la misión de Canturreando viene a ser cagarse en este tipo de cosas, sobretodo en ESTE tipo de cosas, no lo voy a hacer.
Hablemos de Valentín.
Este hombre era sacerdote en la época de Claudio II, que pensaba que los hombres eran mejores como soldados que como enamorados. Hasta ahí podríamos estar de acuerdo. Así que prohibió las bodas entre la gente joven. Con muy buen criterio. También prohibió la doctrina cristiana -era Claudio el hombre de mi vida?- porque ahí no había más divinidad que él.

Valentín, que ejercía el laicismo sólo de boquilla pero que resultó ser un grandísimo pacificador a la par que ser humano, comenzó a vender excepciones al ejército en forma de matrimonio, todo esto de tapadillo. Y digo vender porque el precio era acogerse a la fe cristiana. Así que por cada uno que estaba muy enamorado de su novia, le venían tres que preferían no partirse el jeto por Claudio Emperador. Nunca sabremos quién sí y quién no, pero crea fama y échate a dormir, que ya le sacará rédito el Corte Inglés.

Todo era muy bonito y romántico hasta que llegó a oídos de quien tenía que llegar.
- Lo siento, Valentín, pero esto tiene que acabar, nos dejas sin huestes.
- Bueno, pero antes deja que te cuente una historia sobre un carpintero, su novia y cierta paloma.

Valentín debía ser un grandísimo orador, porque Claudio no sólo lo dejó libre sino que casi se convierte. Pero su familia lo llamó al orden -Claudio, no jodas que te has creído lo de la paloma!- y nuestro héroe fue hecho preso.

Fue torturado hasta hacerlo renegar del amor y sus bondades? grilletes, ganchos, teas? santificación por martirio, pues? No, no, si murió fusilado. Entonces? Es que cuando estaba preso, su cautor, con un alto sentido del cachondeo, le llevó a su hija ciega para que la enseñara a leer. Ahí es donde la Iglesia nos dice que la muchacha recuperó la vista y nosotros tenemos que tragar. Da igual, lo fusilaron con milagro incluido el 14 de febrero.

Entonces nosotros celebramos que estamos muy enamorados y nos hacemos regalos caros. Bueno, vosotros. Yo me he pasado los últimos años con un chico muy majo que no se creía lo de la ciega. Por más que se lo adornara no hubo manera. Qué rabia. Mis amigas con sus regalos de novios crédulos y yo con un científico vacío material.

Porque esto es como la navidad. Qué le queda sin los regalos? celebrar el nacimiento del niño dios? Aburrido. Pues lo mismo.
Por lo que pueda ser, este año colgaré mi calcetín de San Valentín, que es el de navidad pero descosiendo el reno y pegando un corazón. Si alguien que no sea Ernesto cree que soy la mejor, que me dibuje un pato y me lo envíe por mail. Qué te han regalado? Un dibujo de un pato. Hay más verdad en eso que en un jodido anillo. Con todos mis respetos para los que vayan a regalar un jodido anillo.

Así que Canturreando no se muestra ni a favor ni en contra. Nos fastidia el consumismo pero nos gusta el amor.
Somos asín.

A quererse, amiguitos.

domingo, 7 de febrero de 2010

Buenos propósitos

Entrada tipo twitter para compartir con el mundo que me voy a dedicar al terrorismo.
Yes.
En mi barrio hay una tienda de productos chinos. Han hecho a mano una pancarta que dice "Haz el bien y el bien te será devuelto".
a) mi experiencia me dice que es mentira.
b) siguiendo la línea autodestructiva Banco de Pruebas, voy a hacer el mal.

Hale, que os jodan.

jueves, 4 de febrero de 2010

Cuánto quieres.

video

En 0:46 se halla el gesto puntos suspensivos por excelencia.

- Pero Edward Norton no es guapo.
- No. Ya. Pero es... Cómo decirte... Es como un...

Por si no habéis pasado del segundo 46 -u os habéis desvanecido cual quinceañera- os cuento que este buen hombre apoya un interesante proyecto para el desarrollo del pueblo Masai haciéndolo coincidir con la maratón de NY. Aunque ya ha tenido lugar (no puedo estar pendiente de todo lo que hace) aún se aceptan aportaciones. Más información sobre la Maasai Marathon.
Aflojarse los bolsillejos. Que mira cómo lo piden...

Como en anteriores patrocinios, colgaré foto con su camiseta puesta. Camiseta, camisa. Lo que lleve.

Je.

Jejejeje.

lunes, 1 de febrero de 2010

Así se vienen los días.


Y nevó tanto que no pude hacer nada.
No hubo sol sobre mis recuerdos. Pero aquella nevada, alarmante, inesperada, ruidosa, me recordó a otras y me dejó exhausta en el rincón que escogí para alejarme. Rodeado de ventanas y almohadones, estufa, leña, silencio de pueblo perdido. Ni siquiera hubo Jäger hasta el segundo día.
Pero el chispazo llegó, previsible como en mis temores.

Y vuelvo con varias determinaciones nuevas. Y asombrosamente potentes para alguien tan laissez-faire, debo añadir.

Tengo que entregar nuevo material. Y la fecha es Abril. No es disculpable, no es interrumpible, Abril y punto.
He colgado listas en la pared con lo que tengo y lo que no, material por rehacer, palabras que llevarán a historias, con un horario esclavo y espartano que se ríe de la inspiración y pretende tenerme en estado de alpha desde que salga el sol.

He abandonado planes de vida perfectos porque escribir no tenía cabida en ellos. Y si supiera que estrellando mi cabeza contra la pared se iba a acabar este tormento, juro que lo haría. Lang Lang quiso cortarse las manos para no poder tocar más. Salvando las distancias, lo entiendo perfectamente. ¡No se puede soportar!
Se vienen días de trueno.

Pero Lang Lang siguió tocando, no me queda otra.
Que no parezca derrotista. (Y aquí EDITO. El blog es mío, qué le vamos a hacer).
Sí, que lo parezca. Tanto si lo haces como si no, tiene sabor a derrota. Y a veces dan ganas de gritar. Cosas tipo mierda o quédate. Pero si yo fuera también huía.


No sé si se entiende. Por qué es una mierda. Porque no te queda otra que trabajar con lo que tienes, con lo que has visto, con lo que has conseguido y lo que te ha sido negado, regalarte con los días de sol aquellos, sacar el polvo a matices que te hacen reir, a sonrisas que mejor era si no volvían, meter la cabeza en el baúl de tus horrores privados y rescatar aquella sensación que quisieras muerta, aquel olvido, bofetones de la vida, sensaciones que no, el dolor reciente y convenientemente oculto, el amor, el desamor. A rebozarte. Y luego cómete la vuelta, que para escribir un parágrafo de mierda te has hecho un arañazo en el alma de palmo y mitad. Profundidad, no longitud.

"Qué bonito es escribir, para mí es como una terapia" ¡Mis cojones! Terapia es lo que necesitas después.

Bueno, que alguien me vaya averiguando lo de la cabeza y el muro, pues.


En mi próxima vida abandono la idea de ser Beatrice para ser una feliz ameba, cómo era la canción, with no alarms and no surprises, please. Perfecta.


Un colega me ha pasado estas consignas que debo pegar a modo de mantras debajo de mi horario:

. si escribes de noche, la mañana se jode. Cumple el horario.
. si no te mola, te jodes. Ya te molará.
. Y si no, te jodes igual. Es un curro.

Qué días se me vienen, amiguitos...