lunes, 9 de agosto de 2010

Do you love me (now that I can dance)?


Amélie Nothomb lo expresa muy bien en El sabotaje amoroso. Y es algo que Persona Nacida Para Ayudar y yo ya hacía tiempo que discutíamos. Bueno, no discutíamos, estamos de acuerdo y nos pasma un poco. Qué necesidad...?

Cuántas veces hemos oído lo de "Qué fácil sería todo si nos sinceráramos" de labios de hastiados Romeos e infelices Julietas? Miles! Pues la pequeña Amélie se enamora en la escuela de una compañera y -desconocedora del baile, la coreografía y sin un puto vestigio de oído musical- va y se lo dice. Resulatdo previsible, su enamorada no le da más bola hasta que ella, guiada por la sapiencia materna, empieza a ignorarla. Ahí sí, la bella Helena se desquicia por ella. No os cuento el final.

Qué bonito es el sabotaje, qué disfrute. Qué placer el hacer creer al objeto de tu deseo que no existe para ti con el único fin de que se enamore perdidamente. Qué razonable el cortejo encubierto, qué festival de la coherencia.

Os corretea algún extraño placer al aplazar una cita porque sí? Os corretea? Se considera una inversión el no dar paradero durante varios días? Pero si lo que se quiere en realidad es ver a esa persona, por qué se pela uno sus propios cables? Lo bueno se hace esperar no me contesta, recurrid a algo del Marqués de Sade mínimo.

- Uy, mensaje, qué ilusión. Ya se lo contesto mañana.
- Pero por qué?
- Para que sufra!

A lo mejor vosotros le véis muy claro, pero... Qué necesidad?

- Qué fácil sería todo si nos dijéramos las...
- Cierra tu sucia boca farisea!!!

Debería interesarnos alguien que, pese a enloquecer por vernos, no nos llama? Pero con qué clase de sádico/a queremos empatar? Desde Canturreando decimos No, no nos interesa. Porque en Canturreando cogemos el teléfono y contestamos los mailses. No, no sabemos bailar. Sin una madre como la de la Nothomb que nos convierta en interesantes torturadores, mal vamos, Ernesto.

Debe tratarse de algo muy primario, que la pieza se mueva, que nos haga correr, algún vestigio neanderthal, no sabemos, la verdad. Pero intentamos instruirnos con ese libro en concreto. Recomendado.
Podríamos utilizar Banco de pruebas sección Hagamos el mal para una serie de experimentos piloto, tipo no devolver los sms pero sí las flores, los libros... No, los libros no, tampoco hay que volverse loco con el jodido empirismo. Pero qué pereza. Además, Persona Nacida para Ayudar nunca lo aprobaría. Y, en realidad, creo que ser así nos haría sentir mal. Y, como tercer motivo, creemos haber elegido con coherencia a personas que no merecen ser aplazadas para crearnos una sensación de poder.

En fin, es todo muy complejo, no entendemos el meollo, así que progresar con tan mala base iba a ser difícil. Si es usted uno/a de los/as mencionados/as Senior Torturer, nos lo explique un poco.


En versión The Contours:



domingo, 1 de agosto de 2010

Verano conceptual (escribe tú si quieres)











calor













pereza













sed




















tiempo









Mis viajes. Tus viajes. Tus manos. Tus manos y quizá tu voz. Y eso es todo.


-

martes, 20 de julio de 2010

Los valores de la simplicidad. Incalculables.

Con dos cojones. Paso de la risa a la consternación a intervalos. Pero al final me quedo con la admiración. Cómo se puede tener tanta jeta y tan bien llevada? Aclaremos el asunto.

Benedicto XVI inauguró hace unos días una fuente en los jardines vaticanos. Cosa sencilla. Dos estanques, palmera, cuatro bajorrelieves en bronce tonalité, blasón del santo pater... Lo normal. Dedicado a San José porque se llama como él, Joseph. Megalomanía? que va! Y tiene el arrojazo de largarse el siguiente farol:

Esta "bella fuente dedicada a José constituye un simbólico llamado a los valores de la simplicidad y la humildad en la realización cotidiana de la voluntad de Dios, valores que caracterizaron la vida silenciosa, pero preciosa, del Custodio del Redentor"

Vale. Hemos tomado nota de los valores de simplicidad y humildad? Pues cada mochuelo a su olivo que tengo que hacer las maletas para pirarme a mi humilde y sencilla villa de Castel Gandolfo.

Le habéis echado una vista a la villa palaciega? No? Asomarse.

-Y estas son las sencillas vistas, George.
- Qué despliegue de humildad, Santo Padre!
- Somos asín.

- Pero esto es Italia? Porque ni me imagino lo que pagarán a la Hacienda Pública por semejante villorrio...
- No, no, es extraterritorial. Mussolini ya se ocupó de esas pequeñeces y otros acondicionamientos posteriores. Todo en favor de la salvación de su alma.
- Pues en la web de la Santa Sede no lo dice.
- Como para irlo contando, chato.

Así que simplicidad, eh, Benedicto? Como San José, que creo que también veraneaba en un palacio con helipuerto y un staff de sesenta personas para podarle los setos, biblioteca, 14 kms2 de parcela, dos observatorios, ni te dicen las habitaciones... Vamos, perfectamente plasmado el ejemplo, jefe. Hablo de la pinacoteca? Ni falta que hace, verdad? Si continuáis teniendo estómago, vosotros mismos, ahí se detalla.

- Eso del fondo no será...?
- Es. Es.

En fin, admiración.

miércoles, 14 de julio de 2010

Como locos que fuimos




Estória do gato e da lua. Pedro Serrazina.


La suerte se tiene? La suerte se busca? El gato y yo pensamos que se tiene y decidimos así no enloquecer. Nos instalamos en un suave laissez faire y, como locos que fuimos, confiamos en que llegará, en nuestra natural propensión a ser afortunados.
Así que hemos instalado unas tumbonas en el tejado a la espera de que nos sorprenda la ocasión.
Aceptamos visitas. Tenemos un montón de hamacas y hasta una mesita plegable.

Al principio había oscuridad total,
la silenciosa inmensidad de la noche.
Entonces apareció ella y todo cambió.
Ha pasado mucho tiempo desde que dejé de buscarla,
ahora todo está en silencio.
Aprendí que es mejor esperar.
Ella vendrá, cuando pueda, cuando quiera.
Se que algún día ella vendrá a mí.
De otra forma, ¿por qué gastaría todas esas horas, todas esas noches sólo observándome?
Nada mas importa.
Yo esperaré.

Pero no siempre fue así.
Cuando la conocí toda mi vida cambió,
Empecé a seguirla.
Atravesé los mares, crucé océanos por ella,
me encontré a la deriva.
Hice todo por encontrarla.
Y cuando pensé que estaba cerca
todavía estaba muy lejos.
Me sentí perdido, sin saber qué hacer
en medio del océano.
El barco se encogía
Y el mundo se hacia más y más pequeño
para toda esa pasión.

Luego cambié mi vida.
Encontré un lugar estable
y, cómodamente instalado,
pensé que mi propuesta iba a ser irrefutable.

Una vez más, ella me dejó.
Desesperado, esclavo del deseo,
corrí tras ella
saltando de tejado en tejado,
prisionero de esa atracción
Y ella estaba dejándome
más sólo lentamente.

Y el tiempo pasó.
Ahora ya no corro más.
Espero.
Nada más importa.
Yo espero.


sábado, 10 de julio de 2010

Sebastián altera sus patrones. Corazonada I.

Sebastián no cree en esas cosas, es un escéptico de cojones. Pero después de haber chateado -sí, da feo hasta escribirlo- veinte días seguidos con la amiga de su prima que vive en Dublín, se envalentonó de una forma que no respondía a patrón conocido. Bueno, conmigo no habla, así que sus patrones son mera deducción.
Gastó los ahorrillos que iban a ser destinados a algo que me dibujaba en una servilleta y que no entendí en un billete a Dublín. No causó previsión reservándose hotel, porque tenía una corazonada. No torció el morrillo al pedir la última semana de vacaciones que le quedaba. Le presté una maleta. Todo muy extraño.
- Pero no la conoces.
Ladeó la cabeza molesto porque eso ya lo había pensado él y lo había descartado. Así que quién mierda era yo. Nadie, nadie, adelante. Te acerco al aeropuerto.
Me gusta que actúe así, porque lo imagino hablando con alguien y me siento feliz. En realidad es un tío muy gracioso con un montón de amigos y usa Facebook y eso. Y a veces tiene que hablar por su trabajo, y hasta da alguna conferencia. Así que lo imagino con su amiga hablándole de cosas de esas que dibuja, vectores y así, y me siento orgullosa.

Llegó a media mañana, bonito, alto, sonriente. Ella estaba feliz e igualmente excitada. Le coge del brazo con cautela:
- Menos mal que for fin nos podemos ver!
- Sí.
- Y havlaar! Estaba harta de escribir!
Risa nerviosa.
- Desde lue... Perdona, cómo has dicho?
- Que estaba harta de escribir, es todo tan frí...
- Lo otro.
- Que por fin podemos havlaar?
- Hablar.
- Havlaar.
- Hablar.
- Havlaar.

Sebastián dio media vuelta con su maleta y se volvió a meter en el aeropuerto.

La primera piedra

Tienes 43 años, la suerte de ser guapetona y has recuperado tu vida afectiva después de quedar viuda. Podría ser el comienzo de una historia de lo más normal que me contaras contenta echando unas cervezas.

Pero es que vives en Irán.

Y un hombre que no conoces de nada te ha denunciado, mujer. Porque dice que ya mantenías esa relación cuando tu marido estaba vivo. Tú juras que no es cierto y no entiendes nada porque te juzgan en un idioma que no conoces. Que te calles, que tres amigos del denunciante lo respaldan y eso es ley. Y cuando digo ley, me refiero al Código penal de la República Islámica, donde se detalla que cuatro tíos diciendo que sí ya valen para condenarte a muerte.
- A muerte?!

Pues sí. Unos eruditos han interpretado la sharía -ley islámica- como les ha salido de la polla (a ver si os íbais a pensar que dejaron opinar a alguna vagina) y han decidido que el adulterio merecía la muerte por lapidación. Detallando cuidadosamente que deben arrojarse piedras no tan grandes como para matar rápido -qué gracia tendría?- ni tan pequeñas como para no hacer daño. Os ha quedado claro? Pues manos a la obra.
Pero antes, unos latigazos.
- Latigazos?!
- Sí, cien.
- No, por favor!!!
- De acuerdo, miserable adúltera, seremos magnánimos. Noventa y nueve.

Tu abogado está enloqueciendo de terror, ya no sabe a quién pedir justicia y ha colgado el caso en su blog. Amnistía Internacional se ha hecho eco y ha habilitado una petición popular para que les digamos a los dirigentes de tu país lo que pensamos de la ley islámica.
Los medios dicen que "hay un alzamiento internacional pidiendo tu perdón".
Canturreando cree que no hay que perdonarte. Perdonarte qué. Hay que coger la ley de tu país y prenderle fuego.

Ante tal avalancha de indignación, han decidido no lapidarte.
No, espera, que han decidido que mejor te ahorcan.

Shakine Mohammadí Ahstiani

Ahora, lector/a, relájate. En realidad no eres ella. Estás en tu casa, con tu ordenador, con una vida afectiva que tú has elegido y que puedes cambiar en el momento que te plazca. Tienes un sistema judicial más o menos correcto y esa persona a la que no haces caso y es un/a desequilibrado/a, lo más que va a hacerte es pincharte las ruedas del coche.

Pero podías haber sido ella. Así que, por lo menos, echa una firmita. A ver si pasamos del ahorcamiento a la simple cadena perpetua.

En Somalia, Nigeria, Indonesia e Irán se sigue practicando la lapidación. Normalmente son mujeres. Casi la mitad son víctimas de violación que denuncian a sus agresores. Sólo en Iran se lleva a cabo algún tipo de juicio. Pero ya os he explicado lo de los cuatro desconocidos diciendo que sí, verdad?

viernes, 2 de julio de 2010

Lección de perspectiva

Antes de ir a África alguien me dijo aquello tan cierto, y que en su momento no entendí, de El desierto te quita, el desierto te da. Y el Sahara cumplió.

Así que esperaba, bajo el auspicio de la aplicación general, que este viaje también me robara y me aportara. De un modo bastante vistoso, es cierto que he dejado mucho hierro, volví contenta y habiendo perdido cinco kilos de mierda mental. Pero no llegaba la aportación. Hasta ahora.
Flamante de gafas, carruaje encerado, llaves del centro de Manhattan, haciendo la compra en el catálogo de las vanidades. De pronto. He recibido una hostia en el centro de la perspectiva y. Me he dado asco. He tenido ganas de llorarme. Eso es lo que soy.

Tanto perpetrar el triple Axel, más alto, más alto, más rápido. Hace unas horas que patino en círculo. Pensando en si hubiera nacido cuatro mil kilómetros al sur. Si tú vivieras treinta mil al este. La capacidad de ser feliz está en uno mismo. Pero aquí nos ayudamos con ciertos brillos y complicados programas de saltos de -un giro, dos, tres y medio- escénico lucimiento.

No voy a incendiar el coche de J. que yo misma le ayudé a elegir y que hoy -pordios!- me ha sorprendido en su excesiva, excesiva y carísima belleza. No voy a aporrear las pantallas ni a saltar sobre vidrio polarizado y su puta madre. No voy a quitarme los patines para clavármelos en el pecho. No voy a caer en la trampa -fácil, fácil- de pensar que mi vida es mejor que la suya en algún aspecto. No es lástima en sentido alguno, eso es tan aborrecible como lo contrario. Hablo de mi posición respecto a la suya. No de sus carencias, de las mías.
Voy a seguir dando vueltas.
Mientras ese sudor frío va empapándome de perspectiva.
Va a servirme de algo. No sé si poner un interrogante o no.

Despacio, despacio, iré perdiendo la capacidad de aborrecerme. Empezaré con un saltito, y luego querré una vuelta. Otra, otra más. Triple Axel. Y veré pasar a J. con su dragón y pensaré "Era el más bonito". Y todo me parecerá normal y regalado y, qué demonios, justo.

Despacio, por favor. No quiero dejar de oír las alarmas. Que me desvelen, que me desquicien! Pero que no dejen de sonar.


Como dijo Cortázar, si quedo atrapada en el molde social, que al menos me quede una mano libre para irme dando alguna hostia.




Quiero pertenecer calladamente, pensar algo que no me mate de vergüenza, que me justifique aquí. Y sólo el rasras de los patines contra el hielo.

jueves, 1 de julio de 2010

Sebastián y yo.

Porque bailando, hasta el Espíritu Santo se pone blando.
Confírmame que dicen eso. Es igual, no me lo confirmes. Es demasiado espantoso. Como concepto, como rima...
Por qué se han separado Facto y Delafé?! Si Enero en la playa es de esas cosas que te salvan el invierno? es una preciosidad.
Bueno, veo que has escogido bando. El video apesta, pero tú estás muy guapete y creíble, muy salao.
Pero yo me voy a quedar con Marc. Este estribillo es una jodida tropelía.

Me voy, dame un abrazo.

No es que no me guste el monólogo como forma de comunicación, ojo, me gusta, pero que si siempre me vas a hacer el vacío, pues que no quedemos más, si quieres. Quieres?

Mañana misma hora. Dale vueltas.

miércoles, 23 de junio de 2010

Echar un clavo

Creí que no iba a escribir nada, pero ya ves, el sol a veces no te deja hacer nada más que esto.

Así que, amiguitos/as, voy a sacar a la luz... jejeje... lo del título es puro marketing, nada que ver, lo siento. Se trata de una verdad histórica en la que se mean ciertas películas y, precisamente, el libro que me estoy leyendo: LOS CLAVOS DE CRISTO!
Así que me he enfadau un poco y Mireia no quiere saber nada del asunto. Sólo me quedáis vosotros/as.

Bien, pues vi una peli donde una aguerrida exploradora entrega a su abuelo un paquetito con un tesoro.

- Yayo, por fin, después de horas de metraje más o menos tirado a la basura, he logrado el propósito del film.
- Qué me cuentas!

Y el hombre abría entusiasmado el paquetito: los clavos de Cristo!
Pero algo no estaba funcionando. Habían TRES.
Dejando una puerta abierta para la secuela? Perretes?
"La buscadora de clavos II. Creo que olvidamos algo"?

En mi libro, similar. Cuentan toda la performance de la crucifixión "... y clavaron un clavo en cada mano (No, eso tampoco puede ser, con qué se aguantan? con la piel? se les raja el invento. Así que dejaos de estigmas donde no son, que se los ponían en el túnel carpiano, también conocido como muñeca) y juntaron un pie sobre el otro y clavaron el último..."

Sí, bueno. Si estás en el gótico, sí. Pero si tienes la desgracia de haber sido crucificado en la época de Pilatos da por seguro que te vas a llevar uno en cada pie. Que tampoco es en el pie, es un poco más arriba porque bla bla bla, lo mismo que las manos.

Sí, amiguitos/as, CUATRO clavos. Que daban una imagen muy aplanada y bidimensional, así que en las postrimerías del románico pero sobre todo en el gótico decidieros darle torsión y movimiento -con muy buenos resultados, creo yo- dando al traste con el cuarto.

Mira que los guionistas y escritores saben cosas, eh? Pero el número de clavos se les escapa siempre a los jodidos.


Vamos con el practicum:


Ahí sí. Cuatro clavos, para pasmo de guionistas y Julia Navarro.



Mucho más bonito, dónde va a parar. Pero acojámonos a historia cuando hablemos de historia, majos.

Y ya está, ya he pasado el perreo. Me vuelvo al agua.


sábado, 5 de junio de 2010

Salgo un momento


Trueba ya intentó la melancolía de quizá el último gran viaje con amigos. Quién sabe el año que viene, pero nos tememos lo peor. Preñeces, compromisos de pareja, calendarios que no cuadran. Un fin de semana largo seguro que nos cabe, pero largarnos un mes a comadrear como siempre, a perrear agustito con la persona que te ha hecho reir dieciséis años seguidos, sin artificios, sin salidas de emergencia porque a veces te conoce mejor que tú misma, babearle el hombro, robarse la ropa, grandes soluciones a los pequeñísimos problemas que quedaron en la otra parte del planeta. Qué comemos, te apetece visitar esta mierda?, dame pasta, péinate pordios. ESO, a lo mejor no se repite más.

Así que voy a guardar cada cosa que nos pase como si no fuera a volver.

Como si nos huyera el tiempo en que sólo contábamos con nosotras mismas para hacer lo que se nos antojara. Kilómetros y kilómetros a veces sin saber a dónde hasta llegar a un cruce. Así fue la ruta del vino y la sidra. O Andalucía extraña. O Veinte mil leguas de viaje subnormal. O Italia no limits. O... Qué más daba todo. Qué más da todo de nuevo. Destino fijado, paradas por definir, neceser a medias y cámara de fotos. Y Mireia y David y Maria en el tren, el hotelito, la playa, el césped, comiendo por la calle. No os hacéis una idea de cómo te ríes con estos dos. Qué más da el resto, vámonos ya.

Si veo que algo merece mucho ser canturreado, lo cuelgo. Si no, aquí os dejo las llaves del tablao, me lo cuidáis, por favor.

Os diría cosas bonitas. Pero me enternecería y el post mediría el doble porque cuando me pongo, me pongo, y me contestaríais más cosas bonitas, y yo en la distancia y todo tan bonito y... Una puta locura muy innecesaria. Daos por queridos. A tomar por culo. Vacaciones.


Mientras tanto y al tema, un clásico de Manolo García con un cajonazo...
Nunca me canso de oírla.
Para que no se duerman vuestros sentidos, amiguitos/as.

martes, 1 de junio de 2010

Claro que sí, dadles duro, qué se han creído?

Tenía una entrada medio hecha, ligera y simpática, de esas en las que me río mientras escribo.
Pero qué coño me voy a reír si a los supervivientes que no han firmado la expulsión del país los acaban de encarcelar, si el hijodehiena del Embajador de Israel en España, no, este es embajador, acaba de justificarlo a lo Bush.
- Es que tenemos motivos para creer que entre las latas de judías había armamento.
- De destrucción masiva, claro.
- No, no, palos y hachas.
- Uy qué cabrones. Más que justificao.
- A que sí? Nosotros aquí tan empleaos en dejar morir de hambre a la población civil de Gaza y tate que no hay manera!

Siempre hay que darle la vuelta a la historia. Leer diarios afines, contrarios y escépticos. Y, aún así, nos estamos perdiendo el 80% de la información. Lo sé. Esto no es una rebequería populista y al azar. Ya sé que los israelitas, ya sé que los palestinos. Estoy hablando de personas sitiadas que pasan hambre.
Habiéndole dado todas las vueltas posibles: Estoy HASTA LOS HUEVOS de la cúpula israelita. Me cago en las putas almas de dirigentes, líderes, mandos, militares de grado superior, medio y de los cobardes ignorantes que disparan a cooperantes, me cago en sus putos intereses territorialistas hasta la saciedad!

- Es que han empezado ellos!
- Los cooperantes?! Vamos, no jodas, qué os han lanzado, un fuet?
- Sí. Pero con fuerza y actitud subversiva.
- En aguas internacionales.
- Peroooooooo... cercanas.
- Será cercanas a territorio palestino.
- Que sí, que sí... Cómo se le quita el seguro a esta mierda de... Ya está. Más preguntas, cerda antisemita?

Y la ONU no se moja, tú. Es acojonante. Condenamos los hechos y -ay, chicos, qué malitos sois- habrá que investigarlo. Quién, cabrón? quién lo va a investigar y cuándo? habéis aprovechado que estábais todos/as en reunión para nombrar un comité? Los cojones! Tibieza y a ver si se les olvida.

Malditas las putas ansias de poder de unos y otros.




jueves, 27 de mayo de 2010

Está feo pedir. Así que no me hagáis obligaros.

Nikodemo.tv -si os gusta el Cálico Electrónico sabéis de qué hablo- organiza un concurso de series. Mis amigos han hecho una y, como se ha colgado un poco tarde, necesitamos votitos YA. No os cuesta nada. Os pasáis, votáis y ya está.
Frens nace de la homónima sitcom teatral escrita por Alfons Casal y Joan Hernández. La interpretan actores del Grup Estable y, en la adaptación a la pantalla, yo hago de gilipollas. Lloramos de risa varias veces durante el rodaje, hicimos fotos y nos hinchamos a pizza.
Ya que estábamos en harina se rodaron dos capítulos de veinte minutos en dos idiomas. Ahí es ná. Si fructifica podréis ver mi primera incursión lésbica en primer plano, plano medio, americano y general.
Gracias, amiguitos/as!
Fundido a negro.

viernes, 21 de mayo de 2010

De las tardes.

Ángeles Peláez.


"... a veces nos íbamos al Patio de las Carretas a cenar, o a Tomatito. A veces nos derribábamos sedientos o salvajes y nos daban las dos sin nada más que el otro que llevarse a la boca. Maceta, escalón, lavadero. Hasta donde alcanza la razón estuvimos locos. Y canturreo de pasillo y palmas hasta el patio de los geranios -Mira qué entonao, mi amor- donde fingías desprecio, fastidiado mohín en tu boca perfecta. Siempre me hacía reír que quisieras llevarme más allá del flamenqueo con tus trajines extraños de fusiones que déjate, anda y vente, corazón. Y en la radio vieja reverberación de metales en las tórridas tardes de agosto, en horas de siesta en que nuestra mesita junto a la tapia ardía y hasta las margaritas se desmayaban un poco, felices y exhaustas. En horas en que tendíamos el colchoncillo de flores buscando la sombra, a veces limonada, a veces tempranillo, a veces sólo mirarnos hasta que uno se dormía. Y el otro respiraba en su cuello el calor de la tarde y el -tan tenue- azahar del naranjo chico."

lunes, 17 de mayo de 2010

Acreditarse o morir

Aprovechando unos días libres, nos hemos empandillao carretera y manta situándonos en unas pocas horas en el bonito país de Mónaco unas amigas y yo. Se puede construir la frase de forma mucho más sencilla, ya, bueno, llego de viaje. Al tema que hay sueño.
Mónaco nos gusta. Vamos a veces. Tiene unas bonitas calas, paseos agradables y varios buenos amigos/as y un par de buenos locales para echar unas cervezas. Lo creáis o no, se puede vaguear una semana sin dejarse el sueldo. En esta ocasión se celebraba la carrera de Formula 1. Así que todo estaba un poco cambiado.
Festival de las apariencias, pasarela de vanidades, un foco para cada persona oh, please. Y zarandeo de acreditaciones, eso sí que mola. Si tienes una, lúcela, tontuelo. Combínala con tu bikini, tu americana nocturna o deja que ondee soberanamente mientras pones el Jaguar a cinco mil rpm de un semáforo a otro.
- No me jodas que tienes acreditación!
- De paddock. Mira cómo ondea.
- Muero, pava. Pero son las tres de la mañana y esto es un bar, no podrías...?
- Jamás.

Así que un poco lo que comentaba sobre la seducción. Si lo que tienes es una tarjetita colgada de un cordón, pues nada, a lucirla. Que seguro que alguien se lo flipa contigo.

Y gente muy educada y normal con la que nos moríamos de risa y el Buemi pasando de las fiestas en los yates y cerveceando discretamente en el bar de nuestros amigos. Claro que nadie lo reconocía, cómo coño se puede ser a la vez piloto y persona? Cómo puede salir a tomarse algo sin el mono de carreras? Rara avis. Maja gente también había, os lo apuntaba antes. Pero abunda el pavoneo, para qué nos vamos a engañar.

En cambio, Cannes, que yo esperaba denso y ostentoso por el Festival de Cine, ha sido agüita fresca. Si en Mónaco la gente lucía acreditación como si fuera una jodida medalla -y sólo eran espectadores del circo, de tribuna, pero espectadores- en Cannes las tarjetitas eran echadas a la espalda con descuido por verdaderos protagonistas de su trabajo. Ambiente original, respirable y hasta neohippie. Productores, directores, críticos en amigable corrillo. Trabajadores, artistas, público ocioso y relajado, ausencia de demostraciones de semáforo.
- A ver, su acreditación.
- Uy, dónde coño... Sólo vengo a ver el pase.
- Pues sin acreditación me temo que no.
- Pero es que soy la guionista, no podría...?
- Creo que algo asoma entre los floreados volantes, no será?
- Tate.

Mi persona no ha acreditado nada más que cierta resaca por las mañanas, cierta curiosidad por la gente que hace fotos a los Ferraris -qué haces luego con la foto de un coche?- y natural predisposición a ver la carrera desde un chiringuito de la playa. Así que para un montón de gente no he sido nadie. Nadie. Nadie y amigas nadie descojonadas de risa, conociendo maravillosa gente nadie de todos los lugares del mundo, productores nadie, pilotos nadie, cervezas nadie en vaso de plástico. No sé si los acreditados se lo pasaban como los nadie. Pero parecían más tristes. Y más solos.


Si no tienes tarjetita puedes ir a esta playa. Si la tienes, te jodes en St. Tropez.

viernes, 7 de mayo de 2010

La estupidez de la espiral.

Quisiera decirlo casi de forma huidiza, breve, festival del almendro en flor, brisa que a penas, eses, haches. Pero la estética japonesa huye en estos casos y arroja a conceptos voltaicos, palabras con muchas erres, conjeturas de infierno, arrastre, a lo que me refería con respirar sangre. Y no hay mayor traición para con uno mismo que follar con tristeza. Insultante. Así que buenas noches a la cosa más bonita que se ha dado, para elegir la locura por retorcimiento. Que descanses. Tú también. Salvación de algo grotesco, hazme caso. Y la paz que anuncia su boca perfecta queda descartada por blanca, por elegir un infierno mucho más sangrante y desquiciado.
Así que quisiera es mentira. Si fuera tú quisiera. Seguramente tú quieres. Despertar en paz, la envidia de todos, dejar el corazón en automático.
Erres, pues. Desangre, herrumbre. Zarpazo, locura, dentellada, hachazo... ¡ira!

Esto es muy solitario. Escribir es muy solitario. Viciosamente placentero, pero muy alejado de todo. Tenéis que entender que a veces me desquicie. Dice Lola que sólo mi mediocridad me salvará de enloquecer. Tengo que acordarme de ser siempre mediocre. No creo que me vaya a tener que esforzar, por otro lado.

Pero si me sentáis en una cafetería con un tecito y un paquete de tabaco, no se me nota nada. La mediocridad, sí, digo el braceo en espiral. Meándome de nuevo en el qué pena me doy por tener que escribir, sólo apunto que esto, al menos vivido así, no mola nada.

Me voy a ir unos días. Cuando vuelva, descolgaré esta entrada y seguro que algo mejor cae. Salud y protección solar. Y ni se os ocurra escribir.


Entonces es un loco de cojones, Juan Pablo.