lunes, 6 de febrero de 2012

La mujer hipersexualizada.


Qué difícil es ser mujer en estos tiempos. Tienes que ser guapa, flaca, emancipada pero dulce, tetona (cómo se consigue ser flaca y tetona? Búscate la vida, es tu obligación, en la tele unas personas muy majas de cierta corporación te darán algunas pistas. Y cómo soy dulce mientras cobro un 30% menos que un hombre por el mismo trabajo emancipante? Ahí na que hacer, pero sigue siendo tu obligación) chuparla como una actriz porno y tener tres orgasmos por sesión.
La moda nos dice que enseñemos escote, patita y panza, que los pantalones mejor pitillo, que si se te ve una cana será tu fin.

El cine porno también ha hecho mucho daño. Además de estar buena y demostrarlo, tienes que ser muy guarrona. Sí a todo. Preliminares? Qué es eso? Se espera de ti un acceso rápido, una actitud profesional y un orgasmo preferentemente anterior al suyo. Ya. Sin preliminares. Jua! El orgasmo femenino no funciona así, no me la coléis, fingidoras habituales! No somos tíos, a veces no hay orgasmo. Y lo bien que te lo has pasado, pero no hay. Entonces ves su carita triste, decepcionada, y no se te ocurre nada mejor que fingirlo para que se sienta bien. Pues bravo. Ya se cree que todas las mujeres son fieras multiorgásmicas. Y que con sacudirte un par de viajes tu obligación es llegar.

No son muchas obligaciones?

Pero la culpa es nuestra, queridas. NO es necesario ponerse un vestido de fibra de vidrio en una gala y enseñar las tetas tal cual son. 



Es que ellos lo hacen? Os imaginais al director de la película con camisa abierta y panza al aire? No somos muñequitas, no somos objetos de consumo, se puede disfrutar de la feminidad sin rozar –en la foto una zambullida- el ridículo y la hipersexualidad.
Por qué los hombres no están hipersexualizados? Te dejo a ti la reflexión.

Y , para acabar, un sueño. Ojala un día todas las cabronas fingidoras de orgasmos tengáis un puntito de lucidez y le expliquéis a vuestros compañeros que esto es así. Que a veces no se llega. Que los orgasmos vaginales representan un 40% del total. Que como no localicen y os hagáis los dos muy amigos de un bonito órgano llamado clítoris, mal vamos. Mal. Vamos. Cobardes complacientes. Insolidarias. Pornostars. Concubinas. Puedo seguir. Pero me caéis mal, ya se ha visto. 

2 comentarios:

cantando al silencio dijo...

Si no te conociera podría decir alguna tontería respecto al tema, como una mala noche y una noche si gemir. Pero conociéndote pensaré todo lo contrario; noche de lujuria, deshidratación vaginal y llantos de placer. Todo acompañado de cava y un buen desayuno al despertar viendo las frías montañas blancas como previo al tercer tiempo para terminar de morir dulcemente...

pd: recuerda que todo hombre viril negará que alguna mujer haya fingido. Cosas de la sociedad, miedo al fracaso? No, miedo a la realidad.

Anónimo dijo...

Lo hacemos constantemente en todo lo que nos rodea.

En el trabajo fingimos que los clientes/pacientes nos caen bien por miedo a perderlo.
Con las colegas fingimos de vez en cuando que te importa un huevo el problemón que te ha contado mil veces por miedo a que te mande a tomar por culo cuando tu le expliques el tuyo.
Con la familia fingimos que ir a buscar a la abuela al bingo es la hostia para que tu madre no cargue con todo.
Con la pareja fingimos que no nos importa que vengan sus amigotes a casa para ver el fútbol, beber cervezas y mirarte el culo cuando pasas con la bandejita del fuet, por miedo a que sea él el que se vaya a casa ajena a ver el culo de la mujer de otro y llegar apestando a birrasss

Un simple orgasmo?? venga ya, eso está chupao, es más, lo haces con tantas ganas que parece que lo has tenido... y al final te crees tus propias fingidas!! eso no es una enfermedad??

Fdo. Una anónima multiorgásmica que después de leerme ya no sabe si lo es...