martes, 28 de abril de 2009

El día del dragón


Hay que ver qué tontorronamente ha pasado el día del libro mundial. Este año me vestí de los 50's con faldita y ondas en el pelo, comí con mi gente favorita en una terraza que nos gusta, pero no participé porque estaba ¡tansuperenfadada! por otra cosa que puse cara de culo toda la comida. Por suerte ellos ni caso, se lo pasaron fenomenal y mi hermana me dio unas chapas con dibujos de dragones y rosas y princesas que repartí. Yo me quedé una muy bonita con un dragón sorprendido. Esa fue mi aportación de buena onda -y mi pelo, repito- lo demás flojeó.
Como soy del tipo loquierotodoyloquieroya, hacía días que me leía el único libro que hubiese querido que me regalaran, La encantadora de Florencia de Rushdie (por fin!), así que ni siquiera fui a pasear por los puestos de la plaza.

Es que este año me sentía como las novedades editoriales. Flojuchilla. Ni un triste Zafón al que abrir de un zarpazo en canal, ni una Echevarría ansiosa de autoplagio, dónde está Brown cuando se necesita insultar?!

Así que hermosa cascada de rosas rojas y amarillas trazando impecable parábola, ese fue el mejor momento del día. No lo puedo explicar mejor o me harán pagar el estucado.

Luego me fui con mi hermana a caminar. Bueno, yo camino, ella hace nordic walking. Es lo mismo pero ataviada como para participar en el iron man y con unos palos de carbono flis-flas, flis-flas todo el rato.

Así que un St. Jordi muy sosito. Como la navidad. Qué está pasando este año con las festividades? Ahora me iba a México de vacaciones y la gripe porcina se ha cruzado en mis propósitos. Hay algún mensaje cenizo que deba captar?! eh?! lo hay?!

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2 comentarios:

Reuge dijo...

Hola, he estado de visita por tu blog y te dejo un saludo!

Maria dijo...

Hola Reuge, mi blog es tu casa. Muchas gracias!