
Anteayer me llegó un paquete con cosas de Igor que me enviaban sus padres, siete años, tú, cómo pasa el tiempo, así que sufrí una catarsis y me vine para su ciudad. Es una de las mejores cosas de la vida el tener amigos, llamé a uno de esos que siempre me dicen, claro que sí, mujer, y me instalé en su casa del Antiguo.
Y qué calor!, he estado en Zarautz y me he tenido que volver a Donosti. Creo que llevo una insolación. Por suerte, la madre de un amigo, Loli, me ha hecho una ternera en salsa de la hostia en la Lolitegia.
Quiero vivir aquí y que me entierren en Polloe, así converso con Igor, su sitio tiene buenas vistas. Le he dejado unas margaritas enormes y una nota.
Debí hablarte del mar y sólo me salió espuma. No sé si lo va a entender, no hay estudios serios al respecto, pero quisiera con toda mi alma que fuera así. Es una estúpida y tardía declaración de amor. Cuando me muera dejadme margaritas y notas. Nunca se sabe.
En realidad no sé si quiero que me entierren, vamos, casi seguro que no. Mejor que me quemen y me metan en una bolsa del hipercor. Y ahí ya me pueden tirar a tomar por culo. Siempre había dicho que al váter, pero ahora se me antoja Polloe, así que podéis buscar donde Igor y me las dejáis allí, que a los en polvo convertidos no nos dan un sitio donde recibir cosas.
Le he dicho que vale, que podía irse, pero que para la siguiente vida tengo un montón de planes. Creo que hacía años que no lloraba con berreo. Y atravesando el puente María Cristina he esquivado un guiri con su mismo peinado, su estatura, rubio, y con esa barba rara en la barbilla. Así que creo, por asociación, que estamos de acuerdo. Y me ha invadido una inmensa sensación de paz.
Y eso es todo lo que vine a buscar a Donosti.
Casualmente, está aquí una persona de la editorial con la que me he cruzado miles de mails y que nunca he visto, así que hemos quedado esta tarde para pasear. Me voy a comprar un gorro, una txapela, una sombrilla, un parasol y me lo voy a poner todo junto. Mañana le iré a llevar más margaritas a Igor, cargaré de sidra para familiares y amigos y vuelta a las Bahamas.
Si me lee algún/a multimillonario/a caritativo/a y Medici, sepa que de muy buen grado aceptaré ser instalada en Donosti poniendo mi pluma a mayor gloria de su estirpe. Dicho queda.