domingo 13 de febrero de 2011

Lo hice.


Siempre que he intentado un Triple Axel me he ido al suelo. Unas cien veces. Es una figura muy complicada. Y puntùa mogollòn.
Solo tengo acentos hacia ese lado. Sabéis que los gabachos utilizan teclados especiales? Pues lo hacen.
Total, que lo saqué del programa con bastante pesar. Luego salen los visionarios "Yo ya sabìa que de todos serìas tù la que lo hiciese". Sì, claro, después de estar toda la puta vida intentàndolo yo también lo sospechaba. Y lo hice. En competiciòn, sin venir al caso. Y giraba y me cagaba de risa imaginando a todo el mundo pensando "Se va a matar! Esta es tonta!"
La velocidad. Ir muy, muy ràpido. No os intento definir el término, es que ese fue el secreto. Un programa standard, parecido a todos, me aburrìa hasta yo. Y si... Y si paso de los saltitos y me cruzo la pista a toda hostia y me casco un Triple...


Y mientras Axel ha llevado a las hijas de unos amigos a visitar la granja de su padre, yo estoy sentada en el suelo de su exapartamento rodeada de cajas y cuadros embalados.
Ayer nos miràbamos las alianzas el uno al otro y nos quedàbamos, de nuevo, un poco perplejos.

Decido guardar este momento porque nunca se va a repetir.


En un par de dìas estaremos en Nueva York. Ciudades de nuevo, todo va a volver a ser màs o menos normal. Salvo que a veces. Nos miraremos las manos. Y nos cagaremos de risa.

3 canturreos:

Lola dijo...

Dicen que la genialidad de los escritores está en las idas de olla porque todos viven atormentados, sus vidas son monótonas, aburridas y carecen de sentido...
Tendrás que empezar a convivir con todo lo bueno que te está pasando aunque no es fácil, no estamos acostumbrados a ser inmensamente felices.

Lola dijo...

De todas formas guárdate algo oscuro y triste muy, muy pequeñito para que de vez en cuando leamos algo ironicamente malvado y digamos, "esta es mi chica"

Maria dijo...

Yo ya no soy escritora, así que no sé que va a pasar ahora. Creo que ya puedo ser normal. Normal con barniz.

La malvada ironía fue rescatada a tiempo. Tal y como está el mundo, se necesita a mano.

Oye. Gracias.